

Articulación Acromioclavicular (AC Conjunta)
Cirugía Ortopédica y Medicina Deportiva | Dr. Ronnald Mantilla | Traumatólogo Quito
La articulación acromioclavicular (AC) se encuentra en la parte superior del hombro, donde la clavícula se articula con el acromion de la escápula. Esta articulación tiene un papel importante en la movilidad y estabilidad del hombro, especialmente durante movimientos por encima de la cabeza y durante la transmisión de fuerzas entre el brazo y el tronco.
Las lesiones o degeneración de la AC son causas frecuentes de dolor en el hombro, y pueden surgir por traumatismos directos, microtraumatismos repetitivos o desgaste degenerativo. El dolor en esta zona no solo limita el movimiento del hombro, sino que también puede afectar actividades simples como cargar objetos, levantar el brazo o cruzar el cuerpo.
¿Qué es la articulación acromioclavicular?
La articulación AC es una articulación sinovial pequeña pero compleja que contribuye a la función global del hombro. Está reforzada por ligamentos acromioclaviculares y coracoclaviculares que mantienen la posición de la clavícula con respecto al acromion, permitiendo un movimiento armónico de toda la cintura escapular.
Aunque es una articulación relativamente pequeña, su alteración puede generar dolor significativo y limitar la función del hombro.
Causas de las afecciones de la AC
Causas de las afecciones de la AC


- Traumatismos directos, como caídas sobre el hombro.
- Microtraumatismos repetitivos por actividades laborales o deportivas.
- Degeneración del cartílago articular con el paso del tiempo.
- Sobrecarga mecánica en la zona superior del hombro.
- Alteraciones posturales o biomecánicas que incrementan la presión sobre la AC.
Estas causas pueden actuar de manera aislada o combinada, favoreciendo el dolor y la pérdida de función de la articulación.
Síntomas de la patología de la AC
Los síntomas más habituales incluyen:
- Dolor localizado en la parte superior del hombro.
- Molestias al levantar el brazo o cargar peso.
- Dolor al cruzar el brazo frente al cuerpo.
- Sensación de inestabilidad o rozamiento dentro de la articulación.
- Inflamación localizada o sensibilidad al tacto.
El dolor suele aumentarse con actividades que ponen a la AC en tensión, como levantar objetos por encima de la cabeza, cargar peso o hacer movimientos repetitivos.
Diagnóstico
El diagnóstico de las afecciones de la articulación acromioclavicular se basa en:
- Historia clínica detallada y examen físico orientado.
- Pruebas específicas de movimiento que provoquen dolor en la AC.
- Estudios de imagen como radiografías para detectar cambios degenerativos, separación articular o alteraciones estructurales.
- Ecografía o resonancia magnética para evaluar tejidos blandos y descartar lesiones asociadas.
Una evaluación clínica precisa permite establecer la causa del dolor y definir un plan de tratamiento adecuado.
Opciones de tratamiento
El tratamiento depende de la severidad de los síntomas, el grado de degeneración o lesión, y los objetivos funcionales del paciente.
Tratamiento conservador
En la mayoría de los casos, el manejo inicial es conservador e incluye:
- Reposo relativo y evitar movimientos que generen dolor.
- Fisioterapia para mejorar la mecánica de la articulación y fortalecer músculos estabilizadores.
- Técnicas de control del dolor y manejo de la inflamación.
- Cambios en la ergonomía o actividades físicas para disminuir estrés articular.
Este enfoque busca reducir los síntomas, mejorar la función y evitar la progresión del daño.
Tratamiento intervencionista
En algunos casos se pueden considerar:
- Infiltraciones locales para disminuir la inflamación.
- Terapias guiadas para mejorar la función del tejido y aliviar el dolor.
Estas opciones pueden formar parte de un plan terapéutico integral adaptado a la necesidad clínica.
Tratamiento quirúrgico
- Artroscopias para limpieza articular o desbridamiento.
- Reparaciones de ligamentos o técnicas reconstructivas.
- Procedimientos de estabilización de la articulación.
La decisión de cirugía se realiza de forma individualizada, teniendo en cuenta la severidad de la lesión, la actividad del paciente y sus expectativas funcionales.
Rehabilitación
La rehabilitación es un componente clave del tratamiento, ayudando a:
- Recuperar el rango de movimiento del hombro.
- Fortalecer musculatura de sostén alrededor de la articulación.
- Mejorar control neuromuscular y estabilidad.
- Facilitar el retorno a actividades diarias y deportivas.
Un plan de rehabilitación progresivo y supervisado contribuye a una mejor recuperación funcional.
Preguntas frecuentes sobre afecciones de la articulación acromioclavicular
Sí, el dolor suele intensificarse durante movimientos por encima de la cabeza o al cargar peso, porque estos gestos aumentan la tensión sobre la articulación acromioclavicular.
Principalmente sí, aunque en algunos casos puede irradiarse hacia la parte lateral o anterior del hombro, especialmente durante movimientos que involucran el brazo.
Depende del grado de dolor y de la causa subyacente. En muchos casos, con tratamiento conservador y fisioterapia adecuada, es posible continuar actividades adaptadas y progresivas. Actividades de alto impacto o con repeticiones excesivas pueden requerir ajustes hasta que el dolor disminuya.
Sí, algunas veces los síntomas pueden solaparse. Por eso es importante una evaluación clínica completa y, en ocasiones, estudios de imagen para diferenciar si el dolor proviene de la articulación acromioclavicular, del manguito rotador u otra estructura del hombro.
La gran mayoría de los procedimientos actuales se realizan por artroscopía, lo que permite un enfoque menos invasivo, con menor dolor postoperatorio y una recuperación más rápida que los procedimientos abiertos tradicionales.
Atención especializada y enfoque integral
El Dr. Ronnald Mantilla ofrece un enfoque integral para el diagnóstico y tratamiento de las afecciones de la articulación acromioclavicular, combinando experiencia clínica, técnicas terapéuticas avanzadas y programas de rehabilitación personalizados. Cada caso es analizado de forma individual para definir la estrategia terapéutica más adecuada, con el objetivo de aliviar el dolor, recuperar la función articular y permitir un retorno seguro a las actividades diarias y deportivas.
Cuidamos tu movilidad, protegemos tu calidad de vida.
