Artritis de rodilla

Hay tres tipos de artritis que pueden afectar la rodilla: osteoartritis, artritis inflamatoria y artritis postraumática. La osteoartritis es el tipo más común de artritis que afecta la rodilla. Se estima que el 85 por ciento de la osteoartritis se origina a partir de cambios que son parte del proceso normal de envejecimiento (al igual que las canas y las arrugas). El resto se debe a la osteoartritis postraumática, que ocurre después de una lesión de rodilla, como una rotura de LCA o una lesión de menisco que predispone a la rodilla a una futura degeneración articular. Es importante diferenciar la osteoartritis (cambios en el desgaste de la articulación) de afecciones inflamatorias como la artritis reumatoide, que es una enfermedad autoinmune (donde el cuerpo ataca sus propias articulaciones). En las enfermedades autoinmunes, el sistema inmunitario funciona mal y ataca el cuerpo en lugar de los intrusos. En el caso de la artritis reumatoide, ataca la membrana sinovial que recubre y protege las articulaciones, a menudo afecta varias articulaciones al mismo tiempo. La osteoartritis de rodilla dificulta la realización de muchas actividades diarias. Estos incluyen arrodillarse, subir escaleras e incluso caminar.

¿Qué es la osteoartritis de la rodilla?

La osteoartritis es una enfermedad crónica, progresiva y degenerativa. A menudo se le llama artritis de «desgaste», porque es el deterioro lento del cartílago, lo que hace que los huesos se rocen entre sí. Puede afectar la espinilla (tibia), el fémur (fémur) y la rótula (rótula).

¿Duele la pérdida de cartílago?

El cartílago no tiene nervios y, por lo tanto, no causa dolor cuando está dañado. Sin embargo, la irritación del hueso debajo del cartílago o el revestimiento de la articulación (sinovial) que resulta de la pérdida de cartílago puede causar dolor. Algunas personas tienen osteoartritis significativa, pero pueden no tener dolor. Por lo tanto, es importante entender que a veces solo necesitamos cuidar los síntomas, ya que eso podría ser todo lo que un paciente necesita.

¿Qué causa la osteoartritis?

La osteoartritis es una enfermedad del envejecimiento, que generalmente afecta a personas mayores de 50 años. La osteoartritis tiende a aparecer en familias y las mujeres se ven más afectadas que los hombres. El exceso de peso ejerce una presión adicional sobre la articulación de la rodilla, y cada libra de peso agrega 3-4 libras de peso adicional transmitido a través de las rodillas. Además, si tiene las piernas arqueadas (desalineadas) o ejerce tensiones repetitivas en la articulación, ya sea debido al trabajo o al esfuerzo deportivo, esto puede aumentar el riesgo de desarrollar osteoartritis. Las lesiones traumáticas previas en la rodilla también pueden provocar osteoartritis postraumática.

¿Cuáles son los síntomas de la artrosis de rodilla?

Los síntomas principales son dolor, hinchazón y rigidez. La osteoartritis se caracteriza por un aumento gradual del dolor a medida que el cartílago se desgasta lentamente. Los síntomas también dependen de la ubicación de la osteoartritis:

  • Dolor en la mañana
  • Rigidez, hinchazón y dolor con largos períodos de inactividad
  • Dolor al subir escaleras
  • Dolor al caminar
  • Dolor al estar de pie o sentado
  • Dolor que interfiere con el sueño

 

Otros síntomas pueden incluir:

  • Hinchazón y sensibilidad debido a la inflamación periódica causada por la formación de espolones óseos o exceso de líquido en la rodilla.
  • Sensación de rechinar al usar las rodillas, como resultado de espolones óseos y desgaste de los extremos de los huesos.
  • Se oyen chasquidos y crepitaciones cuando el cartílago se deshilacha, y el espacio protector entre los huesos disminuye.
  • Bloqueo o atrapamiento de la rodilla de cuerpos sueltos o fragmentos de cartílago que interfieren con el movimiento.
  • Rango de movimiento reducido.
  • El debilitamiento gradual de los músculos de la rodilla causa inestabilidad en la articulación.
  • Deformidad de la articulación.

 

¿Cómo se diagnostica la osteoartritis?

Además de una revisión de su historial médico y sus síntomas, el reconocido cirujano ortopédico Dr. Ronnald Mantilla realizará un examen físico, que incluye pruebas de rango de movimiento. El doctor también le hará preguntas sobre las causas de su dolor. También ordenará radiografías que mostrarán el espacio entre los huesos de la articulación de la rodilla, que si se estrecha, indica osteoartritis. Dado que el cartílago articular no se puede ver en la radiografía, se ve como un espacio: cuanto menos espacio, menos cartílago. Se pueden ordenar otras pruebas de imagen si hay una indicación de daño tisular. Se pueden ordenar análisis de sangre para descartar artritis inflamatoria, que es un trastorno autoinmune si múltiples articulaciones se ven afectadas al mismo tiempo (no muy común).

¿Existe una cura para la osteoartritis?

Actualmente, no existe una verdadera cura para la osteoartritis ya que no podemos regenerar el cartílago. Solo los síntomas pueden ser tratados. Las inyecciones (cortisona, ácido hialurónico (inyecciones de gel), plasma rico en plaquetas (PRP) o células madre) pueden proporcionar un alivio temporal del dolor al disminuir la inflamación y mejorar la lubricación en la articulación cuando aún no se indica un reemplazo total de la articulación. El momento óptimo para recibir estas inyecciones depende completamente de sus síntomas. Si sufre de dolor y está limitando sus actividades a un punto en el que siente que no puede hacer las cosas que le gustaría hacer, es el momento adecuado para analizar estas opciones. A veces, esperar puede conducir a una mayor atrofia muscular (debilitamiento) como resultado de la inactividad, con el consiguiente empeoramiento de los síntomas. Como médicos de medicina deportiva, el objetivo es mantener a los pacientes activos para realizar las actividades que les gustaría hacer.

¿Qué puede hacer mi médico por mí?

La artritis de la rodilla se puede controlar con medicamentos antiinflamatorios, inyecciones que incluyen cortisona, viscosuplementación (también conocido como ácido hialurónico) e inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP). Los refuerzos y la fisioterapia también pueden desempeñar un papel. Cuando el tratamiento conservador falla, un reemplazo articular parcial o completo es una opción para tratar el dolor de artritis. El especialista se esfuerza por brindar la mejor atención ortopédica disponible para restaurar su rango natural de movimiento y calidad de vida.

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