

Artrosis
Cirugía Ortopédica y Medicina Deportiva | Dr. Ronnald Mantilla | Traumatólogo Quito
La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones caracterizada por el desgaste progresivo del cartílago articular, la pérdida de la amortiguación natural entre los huesos y la alteración de la función articular. Puede afectar distintas articulaciones del cuerpo, siendo más frecuente en rodillas, caderas, columna y hombros.
Con el paso del tiempo, la artrosis puede generar dolor persistente, inflamación recurrente, rigidez y una disminución progresiva de la movilidad. Aunque se asocia comúnmente con la edad, también puede presentarse en personas jóvenes debido a lesiones previas, alteraciones en la alineación de las extremidades, sobrecarga mecánica o antecedentes deportivos de alto impacto.
¿Qué es la artrosis y qué estructuras se ven afectadas?
La artrosis no compromete únicamente el cartílago, sino que es una enfermedad de toda la articulación. El cartílago articular pierde su capacidad de amortiguar y facilitar el deslizamiento suave entre los huesos. A medida que se desgasta, la fricción aumenta y se producen cambios en el hueso subcondral, la membrana sinovial, los ligamentos y la musculatura que rodea la articulación.
Estos cambios pueden incluir engrosamiento del hueso, formación de osteofitos (crecimientos óseos) e inflamación de la membrana sinovial, lo que contribuye al dolor y a la rigidez.




Causas y factores de riesgo
La artrosis es el resultado de múltiples factores que actúan de manera conjunta:
- Edad avanzada, debido al desgaste acumulado del cartílago.
- Lesiones articulares previas como fracturas o rupturas ligamentarias.
- Alteraciones biomecánicas y desalineaciones de las extremidades.
- Sobrepeso u obesidad, que incrementan la carga sobre las articulaciones.
- Factores genéticos que predisponen a un desgaste acelerado.
- Actividades repetitivas o deportes de alto impacto.
- Debilidad muscular y desequilibrios en la mecánica corporal.
Estos factores no solo favorecen la aparición de artrosis, sino también su progresión y severidad.
Síntomas de la artrosis
Los síntomas suelen aparecer de forma gradual e incluyen dolor articular que empeora con la actividad y mejora con el reposo, rigidez al iniciar el movimiento después de periodos de inactividad, inflamación intermitente, sensación de roce o crujidos, disminución del rango de movimiento y debilidad o sensación de inestabilidad.
En etapas avanzadas, el dolor puede presentarse incluso en reposo y afectar de manera importante la calidad de vida.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en una evaluación clínica detallada que incluye la historia de los síntomas, el examen físico y estudios de imagen. Las radiografías permiten observar el estrechamiento del espacio articular, la presencia de osteofitos y cambios en el hueso. En algunos casos, la resonancia magnética se utiliza para evaluar con mayor detalle el estado del cartílago y las estructuras blandas.
Un diagnóstico preciso permite establecer el tratamiento más adecuado para cada paciente.
Opciones de tratamiento
El tratamiento busca aliviar el dolor, mejorar la función y retrasar el avance del daño articular.
El tratamiento conservador es la primera línea en la mayoría de los casos. Incluye fisioterapia para fortalecer la musculatura que protege la articulación, mejorar la movilidad y corregir patrones de movimiento. También se trabaja en la modificación de actividades que generen sobrecarga, control del peso corporal y educación sobre el cuidado articular.
En casos donde el dolor es severo o la limitación funcional es importante, pueden considerarse opciones quirúrgicas. Estas van desde procedimientos preservadores de la articulación, corrección de alineaciones mediante osteotomías, hasta reemplazos articulares en etapas avanzadas.
Cada tratamiento se define de manera individual, considerando la edad, nivel de actividad, expectativas y grado de daño articular.
Rehabilitación
La rehabilitación es fundamental en todas las etapas de la artrosis. Un programa adecuado ayuda a disminuir el dolor, mejorar la movilidad, aumentar la fuerza muscular y optimizar la función articular. Además, prepara al paciente antes de una posible cirugía y facilita la recuperación posterior.
El seguimiento profesional permite una evolución progresiva y segura.
Preguntas frecuentes sobre artrosis
La artrosis es una condición crónica que no se revierte por completo, pero sí puede controlarse de manera efectiva. Con un manejo adecuado es posible disminuir el dolor, mejorar la función y retrasar su progresión, permitiendo mantener una buena calidad de vida durante muchos años.
El ejercicio indicado correctamente no empeora la artrosis, al contrario, es parte fundamental del tratamiento. Fortalecer la musculatura que rodea la articulación reduce la carga directa sobre el cartílago y mejora la estabilidad. Es importante realizar actividades de bajo impacto y guiadas por profesionales.
El dolor puede variar según la actividad realizada, la carga aplicada sobre la articulación, cambios inflamatorios e incluso factores climáticos. La artrosis suele tener periodos de mayor molestia seguidos de fases más estables.
No. Muchas personas con artrosis pueden controlar sus síntomas con tratamiento conservador durante años. La cirugía se considera cuando el dolor es persistente, la función está muy limitada y las medidas no quirúrgicas ya no ofrecen alivio suficiente.
Sí. Las lesiones articulares, especialmente las que comprometen ligamentos, meniscos o superficies articulares, pueden alterar la mecánica de la articulación y favorecer el desarrollo de artrosis a largo plazo.
Atención especializada y enfoque integral
El Dr. Ronnald Mantilla ofrece un enfoque integral para el manejo de la artrosis, combinando experiencia clínica, diagnóstico preciso y tratamientos personalizados. Su objetivo es aliviar el dolor, mejorar la movilidad y ayudar a cada paciente a mantener una vida activa y funcional el mayor tiempo posible.
Cuidamos tu movilidad, protegemos tu calidad de vida.
